jueves, 17 de septiembre de 2020

TRASTORNO POR ATRACÓN

Qué es

El trastorno por atracón se caracteriza por episodios de ingesta compulsiva de forma recurrente.

En cada episodio, el individuo ingiere una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de la población comería en el mismo tiempo y después experimenta un sentimiento de culpa. “No responde a una sensación de hambre, sino a situaciones de ansiedad, malestar e inestabilidad emocional”, apunta Marina Díaz-Marsá, presidenta de la Sociedad de Psiquiatría de Madrid y vicesecretaria de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica. Además, se produce en soledad y, principalmente, por la tarde-noche.



Síntomas

Un episodio de atracón se caracteriza por los siguientes elementos:

  • Ingestión en un periodo determinado de una cantidad de alimentos claramente superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo similar en circunstancias parecidas.
     
  • Sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio.
     

Los episodios de atracones se asocian a tres (o más) de los siguientes hechos:

  • Comer mucho más rápidamente de lo normal.
     
  • Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
     
  • Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre.
     
  • Comer solo, debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere.
     
  • Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado.


Además, quienes padecen el trastorno experimentan un malestar intenso respecto a los atracones.

Finalmente, un factor definitorio de este trastorno es que no se asocia a la presencia recurrente de un comportamiento compensatorio (vómitos, purgantes, etc.).

Prevención

La prevención del trastorno por atracón debe apoyarse en los siguientes aspectos:

  • Alertar de las dietas y las conductas no saludables para el control del peso. Dejar claro que para adelgazar no hay que dejar de comer.
     
  • Promover una imagen corporal positiva.
     
  • Evitar el maltrato asociado al peso en el ámbito escolar.
     
  • Fomentar la educación emocional desde la infancia.
     
  • Inculcar a los niños la importancia de una alimentación saludable.


 

martes, 8 de septiembre de 2020

Ley Simple: Trastornos Alimentarios. Ley 26.396

 Si tenes algún trastorno alimentario existe una ley que te protege. Garantiza que tu obra social cubra un tratamiento integral y te ampara frente a la discriminación.


Trastornos alimentarios

¿Qué son los trastornos alimentarios?

Son alteraciones en la forma de comer alimentos.

¿Cómo me protege la ley?

Si sos obeso o bulímico o tenes otros trastornos alimentarios, la ley te garantiza el derecho a la salud y te ampara frente a la discriminación.

Obras Sociales

Si necesito tratamiento, ¿me lo cubre la obra social?

Sí. Tanto las obras sociales como las prepagas deben cubrirte el tratamiento.

¿Qué incluye la cobertura del tratamiento por trastornos alimentarios?

Incluye tratamiento:

  • Nutricional.

  • Psicológico.

  • Clínico.

  • Quirúrgico.

  • Farmacológico.

Y todas las prácticas necesarias para la atención de la enfermedad

Las operaciones de by- pass gástrico o banda gástrica ajustable, ¿están incluidas en las prestaciones de las obras sociales y prepagas?

Sí, siempre que:

  • Tengas entre 21 y 65 años.

  • Tu índice de masa corporal sea mayor a 40kg/m2.

  • Hayas intentado sin éxito otros métodos no quirúrgicos bajo supervisión médica por, al menos, 2 años.

Protección a los niños y niñas
¿Los colegios deben estar preparados para recibir personas con obesidad?

Sí, deben contar con las comodidades y el equipamiento necesarios para las personas con obesidad.

¿Existen disposiciones para cuidar la nutrición de los chicos?

Sí, los comedores escolares deben corregir las deficiencias o excesos en la alimentación. Los quioscos en las escuelas deben ofrecer productos para una alimentación saludable que tienen que estar a la vista de los alumnos.

Para mas información visitar: https://www.argentina.gob.ar/justicia/derechofacil/leysimple/trastornos-alimentarios

Trastornos de la conducta alimentaria en Argetina

En Argentina, entre el 12% y el 15% de los adolescentes padecen de anorexia o bulimia nerviosa, siendo el 90% de las afectadas mujeres y el 10% varones. Estos datos alarmantes surgen de numerosas investigaciones en las que se estudian diferentes psicopatologías asociadas y los factores sociales y familiares incidentes.

Según la Organización Mundial de la Salud (2007), más de mil millones de personas adultas tienen sobrepeso y habría aproximadamente unos trescientos millones de obesos en todo el mundo. Asimismo, cifras de UNICEF estiman que dos mil millones de niños y adolescentes tienen sobrepeso u obesidad.

En EE.UU., alrededor de siete millones de mujeres y un millón de varones padecen de algún Trastorno de la Conducta Alimentaria. Entre un 10% y un 25% de norteamericanos que sufren de anorexia mueren a causa de esta enfermedad

En nuestro país, según el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI), la prevalencia de niños y adolescentes argentinos que padecen de sobrepeso u obesidad es de dos millones y medio. Según esta misma fuente, entre los niños en edad escolar el 12% es obeso y el 30% tiene sobrepeso.

Según datos del Centro especializado en la prevención, investigación y tratamiento de bulimia, anorexia y sobrepeso (BACE), en la Argentina entre el 12% y el 15% de los adolescentes padecen de anorexia o bulimia nerviosa, siendo el 90% de los afectados mujeres y el 10% varones. Actualmente, la cantidad de varones con estos trastornos ha ido en aumento.

Investigaciones actuales

En una investigación epidemiológica realizada por nuestro equipo sobre conducta alimentaria, peso corporal y conductas psicopatológicas asociadas (Quiroga, Zukerfeld y Zonis, 1997/8), en una población de 207 adolescentes tardías entre 18 a 25 años, realizada en el Servicio de Psicología Clínica de la Dirección de Salud y Asistencia Social de la Universidad de Buenos Aires, se detectó que el 13% de la población universitaria presentaba algún trastorno de la conducta alimentaria. El propósito de esta investigación fue estudiar la relación existente entre distintas conductas alimentarias, tales como dietas, atracones y autocontrol, y el grado de incidencia y asociación que tenían estas conductas con el grado de ansiedad, de alexitimia –o sea la dificultad para manifestar o percibir emociones y sensaciones corporales– y otros factores psicopatológicos como la baja autoestima, vinculada con la sensación de la propia ineficacia, la desconfianza, el control de los impulsos, la inseguridad social, el ascetismo y el temor a madurar. Los resultados mostraron que el 16% de esta población padecía conductas dietantes, 4,3% conductas con atracones y 7,2% conductas de autocontrol. El 22% presentó rasgos de ansiedad y el 17% de alexitimia. En el subgrupo de dietantes, el 25% padecía atracones, pero en el subgrupo de atracones el 90% hacía dietas. Este último subgrupo se manifestó con un claro perfil psicopatológico, ya que en él el 100% cumplía los criterios para el diagnóstico de trastorno de la conducta alimentaria y el 70% padecía de ansiedad y en igual proporción de alexitimia. También en este subgrupo fue significativamente mayor la presencia de ineficacia, confusión en el registro de la interioridad, falta de control de los impulsos e inseguridad social. Se concluyó que la conducta dietante es un factor importante a detectar preventivamente, ya que se presenta como un preludio para el desarrollo de la conducta con atracones y se puede transformar de alto riesgo si existen además otras condiciones psicopatológicas vinculadas con la ansiedad difusa, la alexitimia y la ineficacia.

En los años 2001-2002 y en el marco del Programa de Psicología Clínica para Adolescentes (Quiroga y Vega, 2003), se evaluó una muestra de 1720 adolescentes mujeres de 13 a 23 años en las escuelas del distrito de Avellaneda. Su objetivo fue conocer la prevalencia de ambos trastornos en una población no clínica y correlacionar los mismos con la edad, el peso actual y el peso deseado. Los resultados obtenidos mostraron que el 25% de esta población presentaba trastornos de la Imagen Corporal, el 19% tenía Trastornos de la Conducta Alimentaria y el 11% era vulnerable a su desarrollo. Estos valores aumentaban proporcionalmente con la edad, por lo cual se concluyó que la adolescencia tardía era la fase con mayor patología manifiesta. Por otro lado, se demostró que cuanto más delgada era la joven menor era su Trastorno del Esquema Corporal, pero mayor el Trastorno de la Conducta Alimentaria. Si bien el 60% de esta población total deseaba pesar menos de lo normalmente esperable para su talla, solo el 8% tenía sobrepeso, es decir que a mayor delgadez mayor era el deseo de disminuir su peso real.

En otra investigación (Quiroga y Cryan, 2002), realizada en una población clínica de 35 adolescentes femeninas de 18 a 25 años de edad que padecían de Bulimia Nerviosa y Trastorno por Atracón (BED) y también llevada a cabo en la Universidad de Buenos Aires, se evaluó la relación entre estos dos trastornos y la sintomatología depresiva. Los resultados mostraron que el 71,4% de estas pacientes presentaba síntomas depresivos francos. El 77% de las pacientes informó dificultades en la toma de decisiones, ligado al factor de ineficacia y a la depresión, el 91% manifestó preocupación por el esquema corporal y el 86% un sentimiento de autocrítica elevado.


miércoles, 2 de septiembre de 2020

Películas que hablan de Trastornos Alimentarios

  HASTA EL HUESO (2017) EL HIJO PERFECTO (2015) ABZURDAH  (2015) Más películas en:  https://psicologiaymente.com/cultura/peliculas-trastorno...